

Lagarto Spok
Rebobina (2025)
Rock, rap, metal, punk, funk…
Todos los estilos convergen hasta llegar a Rebobina, un disco donde se aplica la imaginación sin cortapisas. Aquí no hay restricciones, solo creación libre, relajada y fluida. Grabado medio en directo y medio en estudio, consta de ocho pistas con una producción nítida y potente.
En él se habla de crecer, del lado oscuro que habita en nosotros, de los gurús de internet y de la compra sistemática que destruirá nuestro mundo. Todo destila odio hacia el capitalismo y piedad hacia la decadencia de nuestra propia identidad, pues somos músicos de otro tiempo haciendo música de otro tiempo.
Casi como un arcaísmo musical, como llevar una bolsa del Pryca llena de maquetas para dejarlas en los bares de rock, esos que ya no existen.

Barretxa nucelar: A space opera (2020)
Más asentado, el estilo de Lagarto muta hasta convertirse en algo sólido.
Referencias literarias, contradicciones digitales, biografía y sentimientos encontrados. Todo vestido de rock, rap, metal y punk

El disco (2017)
Empezó como una «jam». Juan y Pepelu llamaron a la puerta de un local que sonaba bien. Adrián del Barrio estaba ahí, entramos a jugar y jugamos. Algunas de estas canciones son espontaneidad y divertimento ¿Qué pasa si mezclamos sal con azúcar? Lagarto Spok. También hay canciones como El Viejo Logan o Meteorito que, sin ser conscientes, se convertirían en fijas durante toda la trayectoria de la banda. Un disco fresco, honesto y real.

